Guía de compra · 16 min
Comprar una BMX de segunda mano sin sustos
Qué preguntar, qué revisar pieza a pieza, cómo detectar una bici robada, cómo probarla y cómo negociar.
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Respuesta rápida: Antes de pagar una BMX usada, revisa primero lo que no tiene arreglo barato: el cuadro y la horquilla, sin grietas junto a las soldaduras ni patas dobladas. Después comprueba que la dirección, el pedalier y los bujes no tengan holgura, que las ruedas giren centradas, que el freno pare de verdad y cómo están la cadena, el piñón, el plato y las cubiertas. Pide el número de bastidor y búscalo en Biciregistro, desconfía si está borrado o si el precio es demasiado bueno, pruébala pedaleando fuerte de pie y negocia con lo que hayas encontrado.
Una BMX es de las bicis más sencillas que hay: un cuadro, una horquilla, dos ruedas, un solo piñón y, como mucho, un freno. Esa sencillez juega a tu favor cuando buscas una de segunda mano, porque casi todo lo que puede fallar se ve o se nota con las manos en diez minutos. Y hay donde elegir: los riders cambian de bici cuando crecen, cuando pasan del park al street o cuando se encaprichan de otro cuadro, y muchas de esas bicis todavía tienen años de sesiones por delante.
Esta guía es la chuleta que te conviene llevar en el móvil cuando quedes con alguien para ver una bici: qué preguntar antes de ir, qué mirar pieza a pieza, cómo saber si es robada, cómo probarla y cómo hablar del precio sin que nadie se ofenda.
Antes de quedar: lee el anuncio con lupa
La revisión empieza en casa. Un buen anuncio enseña la bici real, por los dos lados y con luz de día. Si solo hay fotos de catálogo o el texto parece traducido a máquina, desconfía: es justo el tipo de anuncio que INCIBE recomienda descartar en su guía de compra segura.
Antes de quedar, escribe al vendedor y pregúntale esto:
- Marca, modelo y año. Con eso puedes buscar la ficha del fabricante y saber si el cuadro es de cromoly o de hi-ten, qué bielas lleva y qué buje trasero monta.
- ¿Eres el primer dueño? ¿Conservas la factura? No tiene por qué tenerla, pero quien la compró nueva suele contarte su historia sin titubear.
- ¿Qué piezas has cambiado? Pedales, puños y cubiertas nuevos son buena noticia. Un cuadro de una marca con horquilla de otra no tiene por qué ser malo, pero pregunta el motivo.
- ¿Dónde la has usado? Unos años de park o de pump track desgastan distinto que el street duro, con grinds y escaleras.
- ¿Ha tenido algún golpe fuerte o alguna reparación? Fíjate en cómo responde, no solo en lo que dice.
- Una foto del número de bastidor. Suele ir grabado debajo de la caja del pedalier. Con él podrás comprobar si la bici figura como desaparecida; te lo explicamos más abajo.
Queda de día, en un sitio público y tranquilo, a ser posible con un trozo de suelo liso para probarla. Llévate un juego de llaves Allen, una llave para las tuercas de los ejes, la linterna del móvil y un trapo para limpiar las soldaduras. Y si puedes, ve con alguien que monte: cuatro ojos ven más que dos.
Qué revisar, pieza a pieza
Ve en este orden. Primero lo que no tiene arreglo barato: si el cuadro o la horquilla fallan, da igual lo bonita que esté la pintura.
El cuadro: soldaduras, abolladuras y punteras
Pasa el trapo y alumbra con la linterna las uniones que más sufren en una BMX: donde el tubo superior y el diagonal llegan a la pipa de dirección, todo el contorno de la caja del pedalier y la unión de las vainas con las punteras traseras. Busca una línea fina o un anillo cuarteado en la pintura alrededor de la soldadura. La pintura cuarteada justo ahí puede esconder una grieta debajo, y una grieta en el cuadro es motivo para volver a casa sin la bici.
Pasa la mano por el tubo diagonal y por las vainas. Las rozaduras de grinds y caídas son normales en una BMX con vida; una abolladura que hunde el tubo, no. Mira también las punteras traseras, las ranuras donde encaja el eje: tienen que estar paralelas, sin abrirse ni estar limadas, y si llevan tensores de cadena, con la rosca sana.
Por último, ponte detrás de la bici. La rueda trasera tiene que quedar centrada entre las vainas y en línea con la delantera. Si va torcida aunque el eje esté bien metido en las punteras, el cuadro puede estar desalineado.
La horquilla: que siga recta
Mira la bici de perfil. Las patas de la horquilla tienen que seguir la línea de la pipa de dirección con su curva original. Si un aterrizaje de morro las ha echado hacia atrás, la rueda delantera quedará más cerca del tubo diagonal de lo normal y la dirección se notará rara. Si dudas, compárala con fotos del mismo modelo nuevo. Revisa también la parte de arriba, donde se unen las dos patas, y las punteras delanteras: ni grietas ni deformaciones.
La dirección: holgura y puntos duros
Aprieta el freno delantero si lo tiene, o sujeta la rueda entre las rodillas, y balancea la bici adelante y atrás con la otra mano apoyada sobre la tapa de la dirección. Si notas un golpeteo o un «clac», hay holgura: puede ser un ajuste de cinco minutos o un juego de dirección gastado. Después levanta la parte delantera y gira el manillar despacio de lado a lado. Tiene que moverse suave, sin puntos en los que se quede enganchado; si los hay, los rodamientos están marcados y toca cambiarlos.
Echa un vistazo a los tornillos de la potencia. Si están redondeados o hay marcas de que la potencia se ha girado muchas veces, el manillar se ha movido en caídas. No es grave, pero te dice cómo se ha tratado la bici.
El pedalier y las bielas
Coge las dos bielas y empújalas hacia los lados, hacia el cuadro y hacia fuera. No debe haber juego. Si puedes, saca la cadena del plato y gira las bielas: tienen que dar vueltas finas, sin crujidos ni roces. Un pedalier que cruje al pedalear de pie puede ser solo falta de apriete, o unos rodamientos al final de su vida.
Mira qué bielas lleva. Las de tres piezas de cromoly son lo habitual en las BMX de calidad y aguantan mucho. Las de una pieza son típicas de bicis muy básicas y usan pedales de otra rosca, algo a tener en cuenta si vas a cambiarlos (lo explicamos en la guía de pedales BMX). Comprueba que las bielas estén alineadas entre sí y que los pedales giren sin holgura en su eje.
Bujes, radios y llantas
Sujeta la llanta por arriba y muévela de lado a lado. Si se desplaza respecto al eje, el buje tiene holgura. Luego hazla girar con la rueda en el aire: tiene que dar vueltas un buen rato y en silencio. Un rumor áspero indica rodamientos cansados.
Mientras gira, mira el hueco entre la llanta y el cuadro o la zapata del freno. Si la llanta se acerca y se aleja, está descentrada; si sube y baja, tiene un salto. Aprieta los radios de dos en dos con la mano: si alguno está flojo o suena distinto, la rueda necesita pasar por el taller. Una rueda descentrada se arregla; una llanta doblada o agrietada junto a los agujeros de los radios, casi nunca.
Pregunta si el buje trasero es de cassette o freecoaster. Con un cassette, al dejar de pedalear oyes el trinquete. Con un freecoaster puedes rodar hacia atrás sin que giren los pedales, y al arrancar notarás un pequeño recorrido libre antes de que empuje, que en ese tipo de buje es normal. Lo que no es normal es que un cassette patine o salte cuando pedaleas fuerte: eso significa mecanismo gastado.
Los frenos
Casi todas las BMX de freestyle con freno llevan un U-brake trasero. Aprieta la maneta: el tacto tiene que ser firme, la maneta debe volver sola a su sitio y la rueda tiene que bloquearse antes de que la maneta toque el puño. Mira el cable; si está deshilachado u oxidado, cámbialo, que cuesta poco. Revisa que las zapatas no estén cristalizadas ni gastadas y que apoyen de lleno en la llanta, sin tocar la cubierta.
Si la bici lleva rotor (el sistema que deja girar el manillar 360° sin enredar el cable), comprueba que el freno funciona igual con el manillar dado la vuelta. Y si viene sin freno y estás empezando, asegúrate de que el cuadro tiene los soportes para montar uno: aprender con freno es más seguro, como contamos en la guía para elegir tu primera BMX.
Cadena, piñón y plato
Con la cadena montada, tira de ella hacia fuera en la parte delantera del plato. Si se separa mucho de los dientes, está estirada. La forma fiable de saberlo es un medidor de desgaste: según Park Tool, una cadena de una sola velocidad, como la de una BMX, debería cambiarse cuando llega al 1,0 % de desgaste, y apurarla más allá acaba gastando el piñón y el plato. Si no tienes medidor, cualquier taller te la mide en un momento.
Mira los dientes del piñón y del plato. Tienen que ser simétricos; si están afilados como aletas de tiburón o con forma de gancho, están gastados y una cadena nueva saltará sobre ellos. Gira las bielas despacio con la cadena puesta: la tensión debe ser la misma en toda la vuelta. Si hay un punto en el que se pone dura, el plato está descentrado o algún eslabón está agarrotado.
Neumáticos y cámaras
Las cubiertas cuentan mucho de la vida de una bici. Busca grietas en los flancos (la goma reseca por el sol y los años se cuartea), cortes y zonas lisas o planas en la trasera, típicas de derrapar. Unas cubiertas gastadas no son motivo para descartar una BMX, pero sí un buen argumento para negociar, porque es de lo primero que vas a cambiar. Infla las ruedas a la presión que marca el flanco y comprueba que siguen duras al acabar la visita. Para elegir las nuevas, mira qué cubiertas BMX comprar según cómo ruedas.
La talla: que sea para ti
Una BMX impecable pero de otra talla no es una ganga. Pregunta la longitud del tubo superior (top tube) o mídela tú en horizontal, del centro de la pipa de dirección al centro del tubo del sillín. Las medidas orientativas según tu altura las tienes en la guía para elegir tu primera BMX. Súbete, ponte de pie en los pedales y muévela de lado a lado: tienes que sentir que tú manejas la bici, y no al revés.
Señales de que la bici puede ser robada
La mejor manera de que robar bicis deje de compensar es que nadie las compre. Y además te afecta a ti: comprar algo sabiendo que es robado es un delito de receptación, castigado con prisión de seis meses a dos años según el artículo 298 del Código Penal. Aunque compres de buena fe, quien ha sido privado de una cosa ilegalmente puede, en general, reclamarla a quien la tenga (artículo 464 del Código Civil), y te quedarías sin bici y sin dinero.
Estas son las señales que deberían hacerte parar:
- El número de bastidor está limado, tapado con pintura o pegatinas, o ha desaparecido. Hay bicis que vienen sin número, pero uno borrado a propósito es la señal más clara de todas.
- Precio muy por debajo de lo normal y prisa por cerrar. La Agència de Ciberseguretat de Catalunya señala como sospechosos los perfiles con poca antigüedad y sin reseñas, sobre todo si tienen prisa o el producto es muy barato.
- El vendedor no sabe nada de la bici: ni la talla, ni el modelo, ni qué piezas lleva. Quien ha rodado con una BMX sabe hablar de ella.
- No quiere que la veas en persona, cambia el sitio a última hora o solo te propone lugares apartados.
- La bici no encaja con la historia: una 21" que «era de mi hijo» de diez años, o varias bicis distintas a la venta a la vez sin explicación.
- Restos de un candado cortado o marcas recientes de herramienta en el cuadro.
Con el número de bastidor en la mano, entra en Biciregistro, el sistema nacional de registro de bicicletas de la Red de Ciudades por la Bicicleta, en el que participan ayuntamientos, policías locales y la DGT. Su buscador acepta el número de registro o el de bastidor. Si la bici figura como desaparecida, no la compres: según la guía de usuario del Ayuntamiento de Madrid, puedes contactar con su dueño desde el formulario de la ficha o avisar a la policía. Ten en cuenta que el registro es voluntario: que una bici no aparezca no demuestra que esté limpia. Es una comprobación más, no un certificado.
Antes de pagar, firmad un documento sencillo de compraventa, en papel y en persona: nombre y DNI de los dos, fecha, marca, modelo, número de bastidor, precio y una línea en la que el vendedor declara que la bici es suya. Dos copias, una para cada uno. Quien vende algo suyo no pone pegas a firmarlo.

Cómo probarla
Ve con zapatillas planas, ropa con la que puedas moverte y tu casco (si aún no tienes, en la guía de cascos BMX te contamos cuál elegir). La prueba no es para lucirte; es para escuchar la bici.
- Rueda unos minutos en llano, sentado y de pie. La bici tiene que ir recta sin que tengas que estar corrigiendo.
- Arranca desde parado pedaleando fuerte de pie. Es la prueba de fuego para el buje trasero, la cadena y el pedalier: ni saltos, ni patinazos, ni crujidos.
- Frena en seco a velocidad moderada. El freno tiene que parar la rueda sin chirriar ni vibrar.
- Si ya sabes, haz un bunny hop pequeño o baja un bordillo. Al aterrizar, escucha: un golpe metálico o algo que suena suelto merece una segunda mirada.
- Traza círculos lentos hacia los dos lados. La dirección tiene que acompañarte sin puntos duros.
- Vuelve y revisa otra vez que el manillar sigue alineado con la rueda y que no se ha aflojado nada. Si algo se ha movido en cinco minutos, no estaba bien apretado.
Si todavía no montas, pídele al vendedor que la pruebe delante de ti, o llévate a ese amigo que ya rueda.
Cómo pagar y qué garantía tienes
Si quedáis en persona, lo más limpio es pagar después de ver y probar la bici. La Agència de Ciberseguretat de Catalunya recomienda priorizar el efectivo en las compras directas entre particulares y, si usas Bizum, comprobar que es un envío y no una solicitud de dinero. Si la compra es a distancia, no salgas de la plataforma: INCIBE aconseja hacer toda la conversación y el pago dentro de la app y desconfiar de quien te pide seguir por WhatsApp o por correo, que es como empiezan muchos fraudes.
Con la garantía, lo que cambia todo es a quién le compras:
- A un particular, no hay garantía legal de consumo, aunque la compra pase por una plataforma de intermediación, como recuerda el Ministerio de Consumo. Te queda el saneamiento por vicios ocultos del Código Civil: defectos que no se veían al comprar y que hacen la bici impropia para su uso, con seis meses desde la entrega para reclamar (artículos 1484 y 1490). La OCU añade que te toca a ti demostrar el defecto y que, si pactasteis que el vendedor no responde de vicios ocultos, solo podrás reclamar si actuó de mala fe. Una grieta escondida bajo la pintura podría entrar ahí; unas cubiertas gastadas, no.
- A una tienda o un taller, el vendedor responde de los defectos durante tres años, salvo que pactéis un plazo menor, que en un producto de segunda mano nunca puede bajar de un año (artículo 120 de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios).
- La garantía del fabricante casi nunca viaja con la bici. Sunday la reserva al primer comprador, Elite al dueño original y BRG excluye de forma expresa las compras de segunda mano. Cuenta con que el cuadro ya no tiene garantía de marca.
Cómo negociar sin romper el buen rollo
Lo que vale una BMX usada depende de la marca, del estado y de lo que cueste nueva hoy. No hay una tabla mágica de precios, pero con un poco de mano izquierda y los ojos bien abiertos vas a saber enseguida si el trato es bueno. Esto es lo que funciona:
- Haz los deberes. Busca el mismo modelo, o uno parecido, en varios anuncios y mira cuánto cuesta nuevo en la web del fabricante o de una tienda. Así sabrás si el precio que te piden tiene sentido.
- Negocia con lo que has visto. Cadena estirada, cubiertas lisas, una dirección que hay que cambiar: cada cosa tiene un coste que puedes preguntar en un taller, y es un argumento que cualquiera entiende.
- Haz una oferta concreta y explícala. «Me encanta, pero hay que cambiarle la cadena y las cubiertas; ¿te parece bien tanto?» funciona mejor que regatear a ciegas.
- Valora lo que trae de más. Pegs, unos buenos pedales o un buje mejor que el de serie suben el precio justo, pero también te ahorran compras.
- Sé majo. El mundillo BMX es pequeño y ese vendedor puede ser con quien coincidas el sábado en el skatepark.
- Y aprende a irte. Si hay una grieta, un número de bastidor borrado o algo que no te cuadra, ningún descuento lo arregla.
Cuándo compensa más una nueva de gama de entrada
Una usada no siempre es la mejor compra. Merece la pena mirar una nueva cuando:
- La usada necesita cuadro, horquilla o las dos ruedas. Es el corazón de la bici; si hay que cambiarlo, estás pagando por piezas que vas a tirar.
- Es una bici muy básica, con cuadro de hi-ten y bielas de una pieza, y lo que piden se acerca a lo que cuesta una completa nueva. Mira el precio de una nueva de gama de entrada en la web del fabricante o en una tienda: si la diferencia es pequeña, la nueva sale ganando, con todo a estrenar.
- Quieres garantía. Comprada nueva en una tienda, tienes los tres años de garantía legal del artículo 120 y la del fabricante, que en una usada casi nunca se transmite.
- Es para un niño que empieza y no tienes a nadie que te ayude a revisarla. Una nueva de su talla te quita dudas de encima.
Si dudas entre una usada de buena gama y una nueva de entrada, la guía para elegir tu primera BMX te ayuda a leer las fichas y a comparar materiales.
Qué cambiar primero cuando ya es tuya
Ya es tuya. Ahora toca dejarla a tu gusto, y no hace falta gastar mucho:
- Casco, si no tienes. Va antes que cualquier pieza: mira la guía de cascos BMX.
- Una puesta a punto: aprieta todos los tornillos, ajusta la dirección y el freno, limpia, engrasa y tensa la cadena. Si no te ves, un taller te la deja fina.
- Cadena, si estaba estirada, y piñón y plato a la vez si tenían los dientes gastados.
- Cubiertas, si estaban gastadas o agrietadas. Elígelas según dónde ruedes con nuestra guía de cubiertas BMX.
- Pedales, si son de plástico liso o tienen holgura. Es de los cambios que más se notan; aquí tienes los mejores pedales BMX para freestyle.
- Puños con tapones, si están rotos o les faltan los tapones.
Para todo lo que venga después, tienes la guía de primeras mejoras para tu BMX.
A rodar
Una BMX usada bien elegida es una bici con historia y muchas sesiones por delante, y lo que te ahorras puede ir a un buen casco o a unas cubiertas nuevas. Revisa con calma, pregunta sin vergüenza y, cuando la tengas, busca una pista cerca y estrénala. Si es tu primera BMX, empieza por los primeros pasos.
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena comprar una BMX de segunda mano?
Sí, si el cuadro y la horquilla están sanos y es de tu talla. Una BMX tiene pocas piezas y casi todo lo que se gasta (cadena, cubiertas, pedales, puños) se cambia fácil. No compensa si hay que cambiar el cuadro, la horquilla o las dos ruedas.
¿Qué es lo más importante que revisar en una BMX usada?
El cuadro y la horquilla: busca grietas o pintura cuarteada junto a las soldaduras, abolladuras en los tubos y patas de horquilla echadas hacia atrás. Después, holguras en la dirección, el pedalier y los bujes, y que las ruedas giren centradas.
¿Cómo sé si una BMX de segunda mano es robada?
Pide el número de bastidor (suele ir debajo de la caja del pedalier) y búscalo en Biciregistro. Desconfía si el número está borrado, si el precio es muy bajo y hay prisa, o si el vendedor no sabe nada de la bici. El registro es voluntario, así que no aparecer no garantiza nada.
¿Tiene garantía una BMX usada comprada a un particular?
No tiene garantía legal de consumo, aunque se compre a través de una plataforma. Solo puedes reclamar por vicios ocultos durante seis meses desde la entrega, según el Código Civil. Si se la compras a una tienda, la garantía no puede ser inferior a un año.
¿Cuánto debería pagar por una BMX usada?
Depende de la marca, del estado y del precio de la bici nueva. Compara el mismo modelo en varios anuncios y su precio nuevo en la web del fabricante o de una tienda, y descuenta lo que vayas a tener que cambiar. Un precio justo es el que te deja una bici lista para rodar por bastante menos que una nueva equivalente; si la diferencia es mínima, mejor estrenar.
¿Qué le cambio primero a una BMX que acabo de comprar?
Si no tienes casco, eso primero. Luego una puesta a punto y, según cómo venga, cadena, cubiertas y pedales. Son piezas baratas que cambian mucho el tacto de la bici.
Fuentes
- Biciregistro — sistema nacional de registro de bicicletas
- Ayuntamiento de Madrid — Biciregistro, información al usuario (PDF)
- Código Penal, art. 298 (BOE)
- Código Civil, arts. 464, 1484 y 1490 (BOE)
- Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, art. 120 (BOE)
- Ministerio de Consumo — Compra de bienes de segunda mano a empresas
- OCU — Garantía en compras y reparaciones
- INCIBE — Fraude en tiendas de compraventa
- INCIBE — Guía Compra segura en Internet (PDF)
- Agència de Ciberseguretat de Catalunya — Fraude en la compraventa de segunda mano
- Park Tool — When to Replace a Worn Chain
- Sunday Bikes — Warranty (fabricante)
- Elite BMX — Warranty (fabricante)
- BRG / Insight BMX — Warranty Policy (fabricante)


